Fallar en una prueba de destreza vs vencer las adversidades en la vida real
La líder de un equipo de fuerzas especiales exclusivamente femenino, que se esfuerza por hacer que las calles de América del Sur sean más seguras, ha contado cómo la lucha fundamental contra el crimen no reconoce género.
El equipo chileno de élite, que busca la gloria en el quinto Desafío Swat de Emiratos Árabes Unidos, reveló dramáticas persecuciones policiales, las secuelas de incidentes de emergencia y cómo aceptar la tragedia mientras arriesgan sus vidas a diario.
Erika Acuña, quien ha servido en la policía durante 23 años, lidera con orgullo el grupo chileno en la competencia global en la que 87 equipos muestran sus habilidades en una serie de desafíos de alto octanaje. "Nuestro equipo de ocho mujeres fue elegido entre quienes trabajan en intervención rápida o escuadrones policiales", dijo.
“Estamos aquí para lograr buenos resultados, impulsados por nuestra formación y la unidad dentro de nuestras filas. Tanto los hombres como las mujeres en los equipos tácticos se enfrentan a las mismas situaciones exigentes, y el desafío más abrumador es el miedo a perder a un compañero".
La capitana Acuña contó al diario The National que se ha encontrado con numerosas situaciones que han puesto a prueba su determinación. "Quizás el incidente más desalentador fue una explosión en Santiago, que prácticamente paralizó a todo el país", recordó Acuña.
Por su parte, Tamara Sanzana, que ha trabajado en la industria de la protección personal durante una década, compartió la notable historia de cómo tomó medidas decisivas durante una persecución automovilística llena de peligros.
“En un incidente crítico, me vi obligada a tomar la decisión en una fracción de segundo de disparar a las ruedas de un coche para evitar una mayor tragedia durante una persecución que involucraba a un hombre que atropelló a peatones”, declaró.
Su compañera Magdalena Ríos, la miembro más joven del equipo con 27 años, aporta su experiencia del departamento de homicidios al desafío. Para Ríos, unirse a la policía le permitió cumplir un sueño de la infancia.
A pesar del coste emocional que implica su trabajo, enfatizó la importancia de permanecer resiliente. "Uno de los incidentes más angustiosos que he encontrado fue cuando una madre, en un estado de desesperación después de que su marido decidió abandonarla, mató a sus propios hijos".
"Somos humanos, pero debemos neutralizar nuestros sentimientos para proteger a los demás de manera efectiva", y subrayó la sombría realidad de sus deberes, que incluyen lidiar con una tasa cada vez mayor de crímenes organizados vinculados al contrabando de drogas y armas.
Nuestra opinión:
1.- Es muy sacrificado y arriesgado el trabajo de todas las personas, hombres y mujeres, que velan por la seguridad de la sociedad en su conjunto. Por ello merecen nuestro respeto, consideración y agradecimiento.
2.- Si envías a un equipo (sea femenino o sea masculino) a una competencia de destrezas, siempre asegura el triunfo o al menos una buena performance.
Así te evitas hacer el ridículo! 😅
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